miércoles, 17 de noviembre de 2010

1. Deirdre

Aquel deseo que palpitaba en su pecho era cada vez mayor, las ganas de acabar con todo y el anhelo de la llegada del fin se amplificaban hasta llegar a límites desconocidos; hasta las fronteras mas lejanas y los rincones mas recónditos.

Solo había algo que le impedía realizar su sueño. El miedo al fallo. Si después de intentarlo tenía que enfrentarse a las consecuencias...Sus familiares, sus amigos, aquellos que aunque solo la conocieran de vista ya tendrían algo de que hablar durante meses, esos que cuando llegara la reunión con los compañeros de colegio dirían que se le notaba desde niña que era especial, rarita, peculiar...cuando en realidad solo era única.

Única en su especie. Su bondad le hacía preocuparse mas por los otros que por ella. Siempre ha creído que no era buena persona, no era lo suficientemente perfecta para ellos, no se merecía que la quisieran, que era una egoísta. Dirán que solo ha llorado dos veces, ni una mas. Lo que no saben es cuando los recuerdos de su infancia la consolaban y la animaban a que no sufriera mas.

Única en su mundo. Única en un mundo donde la inocencia se pierde cada vez mas pronto. Donde ella se negaba a entrar. Su niña interior no quería marcharse y a veces era su única compañía. En la oscuridad del día que aborrecía y en la soledad de las multitudes que temía.

Pero eso no era suficiente para retenerla aquí mas tiempo.

Siempre había sido una cobarde.

Ahora había logrado superar sus miedos y echarle cara a la vida.

Solo tenía una pregunta en su mente.

¿Y si sobrevivía?

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